Athenaeum Illustre, universidad neerlandesa, heredera de una institución homónima preuniversitaria de Ámsterdam (1632-1877), recupera la tradición del estudio de las lenguas clásicas y las humanidades: societas est quæ sibi humanitatem seu παιδείαν illam Latinis Græcisque litteris veluti vivo suco ac sanguine per sæcula hominumque ætates nobis traditam ad veterem splendorem dignitatemque restituere proposuit.
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miércoles, 11 de agosto de 2021
viernes, 29 de enero de 2021
¿QUÉ CLASE DE FORMACIÓN NO CONTEMPLA EL GRIEGO?
Las alumnas de Griego del IES Néstor Almendros de Tomares (Sevilla) denuncian la situación de las Humanidades en este instituto. Escúchalas en una entrevista de radio, a partir del minuto 12.
¡Firma la petición para que fijen la asignatura de Griego en su Bachillerato! http://chng.it/htdQzwbC
domingo, 25 de noviembre de 2018
LA ENSEÑANZA DE LAS LENGUAS CLÁSICAS
Decía el filósofo Antonio Gramsci que el latín no se estudia para aprender latín, sino para que la juventud se acostumbre a estudiar. Pero el latín y el griego son más que dos lenguas, son la llave a los referentes clásicos, son la médula de nuestra civilización.
domingo, 14 de octubre de 2018
EL SISTEMA EDUCATIVO DEL SIGLO XXI
El psiquiatra chileno Claudio Naranjo declara que la educación se ha creado por el sistema económico para crear gente obediente y una fuerza de trabajo apropiada, no el desarrollo humano.
Sin Humanidades estamos perdidos, como personas y como civilización.
domingo, 16 de septiembre de 2018
POR UNA ESCUELA CON CLÁSICOS
POR UNA ESCUELA CON CLÁSICOS
Artículo de J. CARLOS IGLESIAS ZOIDO, Catedrático de Filología Griega de la UEX y Presidente de SEECExtremadura, en el diario HOY, el 15 de septiembre de 2018.
Me pregunto si nuestra sociedad solo se dará cuenta de aquello que estos estudios aportaban (conceptos básicos de la ética, la filosofía, la política o el arte) cuando la pérdida de lo que antes disfrutábamos sin apreciarlo sea ya irreparable.
En estos últimos días la prensa nos ha mostrado con todo lujo de detalles el resultado de un desastre: la destrucción del Museo Nacional de Brasil en Río de Janeiro, el más antiguo del país sudamericano. El fuego ha devorado un conjunto de tesoros culturales de incalculable valor. Entre esos miles de objetos artísticos únicos e insustituibles, que se han perdido para siempre, se da la amarga ironía de que ha sido definitivamente destruido un fresco pompeyano tras haber sobrevivido a la terrible erupción del Vesubio del año 79 d.C. Una hermosa pintura que, por los azares del destino, había acabado expuesta en Río para disfrute de los visitantes de este museo. Lo que la nube piroplástica del volcán napolitano no consiguió destruir ha acabado desapareciendo para siempre por culpa de algo mucho peor que un desastre natural: la incuria y el desprecio de unas autoridades que no han sabido velar por la cultura custodiada en esta bicentenaria institución.
Tras las fotos del incendio, nos llegan a cuentagotas las quejas sobre la progresiva reducción del presupuesto destinado a la conservación del edificio, hasta el punto de conocer que se gastaba más dinero en lavar los coches de los diputados de la Cámara Baja en Brasilia que en preservar esas joyas culturales que se han perdido para siempre.
Ahora todo el mundo se escandaliza y las autoridades prometen todo tipo de ayudas para tratar de parchear una situación que ya es irreparable. ¡Cuánto más rentable para la sociedad habría sido prestar la adecuada financiación para conservar dignamente lo que ya existía y no era suficientemente apreciado!
Todo esto me ha llevado a reflexionar sobre el valor de la cultura en nuestra sociedad. Es cierto que en nuestro país las instituciones culturales cuentan con un apoyo mayor que el que hemos visto en el caso del Museo Nacional de Río. Sin embargo, no es menos cierto que hay ámbitos en los que el triunfo de un equivocado concepto de lo que es 'útil' acaba provocando el desinterés, cuando no el desprecio, por ciertos ámbitos de la cultura y de la educación. En concreto, me refiero a la difícil situación que viven los estudios clásicos en nuestra sociedad.
Por un lado, forman parte de unos estudios humanísticos que gozan cada vez de menor aprecio social hasta conseguir que sea un número reducido de alumnos quienes cursen estos estudios en el Bachillerato. Unos auténticos héroes que, frente a una terrible y bárbara incomprensión, han decidido formarse en materias humanísticas entre las que las lenguas clásicas ocupan un importante lugar. Pero, por si esto no fuera ya un grave problema, quienes cultivamos estos saberes también nos vemos obligados a luchar con la indiferencia de quienes no comprenden o no quieren comprender el valor del legado clásico grecolatino. Una lucha que se vuelve mucho más amarga cuando quienes se colocan al otro lado de esta virtual trinchera son compañeros docentes.
Por no hablar de aquellos cargos directivos que aprovechan cualquier ocasión para ir reduciendo el escaso espacio que nuestras materias se habían ido ganando a lo largo de muchos decenios de esfuerzo y renovación didáctica en el ámbito de la enseñanza secundaria.
En los últimos años esta situación ha ido empeorando en muchos lugares hasta el punto de que me pregunto si nuestra sociedad sólo se dará cuenta de aquello que los clásicos aportaban (conceptos básicos de la ética, la filosofía, la política o el arte) cuando ya la pérdida de lo que antes disfrutábamos sin apreciarlo sea ya irreparable. ¿No es mucho más rentable aprovechar lo que ya existe y ha demostrado una clara utilidad para una sociedad con valores que dejar que la incuria acabe provocando su ruina definitiva? Para mí la respuesta es clara: por una escuela con clásicos.
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También interesa leer el artículo Humanismo y educación, de Bernardo Souvirón.
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También interesa leer el artículo Humanismo y educación, de Bernardo Souvirón.
lunes, 12 de marzo de 2018
LA EDUCACIÓN CON "MAYÚSCULAS"
Emilio LLedó acaba de publicar su libro "Sobre la educacion" (Taurus, 2018), donde insiste en la importancia de hacer mentes libres y habla de las causas del fracaso educativo en nuestro país.
miércoles, 21 de febrero de 2018
TIEMPOS EN LOS QUE SE MARGINA LOS CONOCIMIENTOS
- Pilar León-Castro, catedrática de Arqueología en la Universidad de Sevilla, docente e investigadora desde hace cincuenta años, cree que las generaciones anteriores llegaban mejor formadas a la Universidad: «El alumno de hoy es una persona inteligente, inquieta y curiosa, pero carente de formación por completo. Desgracia-damente no es culpa suya.» (Leer el artículo).
- El escritor mejicano Pablo Boullosa afirma: "Hay que elegir también lecturas difíciles, que nos presenten retos tanto a nivel tanto verbal como cognitivo, libros que amplíen nuestros horizontes y que, por su belleza estilística, por los problemas que iluminan, por las posibilidades que abren, y sí, también por su sintaxis y vocabulario, nos proporcionen un buen entrenamiento lingüístico", y recalca que los textos clásicos son herramientas indispensables para aprender a pensar. (Leer el artículo).
- Pedro Conde Parrado, profesor de Filología Latina y director de Ediciones de la Universidad de Valladolid indica: “Estudiar una carrera de Humanidades es uno de los actos más revolucionarios que hay, porque al poder no el interesa, porque las Humanidades cuentan de dónde venimos, por qué somos como somos, por qué hemos fracasado tantas veces como seres humanos.” (Escuchar el vídeo).
lunes, 19 de febrero de 2018
EL HUMANISMO NO PIERDE VIGENCIA
IMAGEN.
"Estamos un poco obturados. Nuestra educación está siendo básicamente informática y ese conocimiento es fundamental en nuestro tiempo, pero sólo es una parte. Lo esencial es el lenguaje, la reflexión, la filosofía, la literatura, ... Los chisporroteos del mundo digital son importantes, pero por debajo de eso está el lenguaje de la cultura, la tradición, la memoria." El filósofo Emilio Lledó recorre en sus reflexiones desde los actuales problemas en España hasta el futuro de la humanidad. Leer la entrevista.
"Estamos un poco obturados. Nuestra educación está siendo básicamente informática y ese conocimiento es fundamental en nuestro tiempo, pero sólo es una parte. Lo esencial es el lenguaje, la reflexión, la filosofía, la literatura, ... Los chisporroteos del mundo digital son importantes, pero por debajo de eso está el lenguaje de la cultura, la tradición, la memoria." El filósofo Emilio Lledó recorre en sus reflexiones desde los actuales problemas en España hasta el futuro de la humanidad. Leer la entrevista.
miércoles, 27 de diciembre de 2017
ESTUDIOS DE FUTURO
IMAGEN: SINC
Cada vez más voces (en el mundo civilizado) denuncian lo que en Humanidades ya sabíamos: que nuestras disciplinas no deben ser "opciones" para "los de Letras", sino conocimientos imprescindibles para TODOS. Leer más en el artículo Éstas son las Humanidades que deberías estudiar si quieres trabajar bien (o con futuro) en tecnología.
miércoles, 6 de diciembre de 2017
CARLOS GARCÍA GUAL, NUEVO MIEMBRO DE LA RAE
"La batalla de las Humanidades es una batalla perdida porque a los gobernantes no les interesa la formación cultural de la gente." Son palabras del helenista Carlos García Gual en una reciente entrevista, tras su elección como nuevo miembro de la Real Academia Española. Y añade: "Las Humanidades abren un horizonte mental. Lo de hoy es un retroceso en literatura, historia, en todo lo que tiene carácter universal."
Los griegos construyeron nuestro mundo porque "eran curiosos, les gustaba preguntarse por el mundo, y críticos (...). Abrieron caminos en todos los sentidos."
Leer toda la entrevista en el diario EL PAÍS.
sábado, 4 de noviembre de 2017
LA LENGUA DE LOS DIOSES
La sorpresa editorial del año en Italia llega a nuestro país con su alegato apasionado por el idioma de Homero y Platón, el griego clásico.
Leer (y oír) reseñas en El Confidencial, El Mundo, La estación azul, La Vanguardia, El País, El Periódico.
lunes, 9 de octubre de 2017
Y NO ES UN CHISTE
Van una ingeniera, un arquitecto, un médico y un econimista... ¡y se ponen de acuerdo en que necesitan las Humanidades!
Leer el artículo "En Ciencias quieren más Letras".
También es interesante leer "Los clásicos nos hacen críticos".
También es interesante leer "Los clásicos nos hacen críticos".
domingo, 24 de septiembre de 2017
UNA CIVILIZACIÓN DE HUMANOS SIN HUMANIDADES
Desde mediados del siglo XX nuestra civilización se está suicidando, también, culturalmente. Son ya muchas las voces que advierten de esta caída en picado hacia el olvido de todos los logros pretéritos de la humanidad, de cuanto atañe a la razón, la creación, la reflexión, prefiriendo errar torpemente por mundos virtuales. Nos estamos quedando sin referentes para entender la realidad "real", la de verdad, la que condiciona nuestra vida y nuestra esencia.
Nos lo dijo hace poco Carlos García Gual, nos lo ha dicho esta semana Arturo Pérez-Reverte en "Demasiado lejos de Troya", nos lo han gritado en la calle los alumnos a los que las trampas de los gestores educativos no permiten estudiar las asignaturas que eligen en bachillerato, ésos que vetan el acceso a los conocimientos imprescindibles renombrándolos como optativas e itinerarios inútiles, pues saben de sobra cuán preciosos son para la formación de un espíritu crítico.
Si, absortos en la tecnología estéril y embrutecedora, dejamos de ser humanos, de tener pensamientos humanos, de ser transcendentes, nos empezamos a confundir con los seres irracionales.
Si, absortos en la tecnología estéril y embrutecedora, dejamos de ser humanos, de tener pensamientos humanos, de ser transcendentes, nos empezamos a confundir con los seres irracionales.
sábado, 1 de diciembre de 2012
¿QUÉ HAN HECHO LOS ROMANOS Y LOS GRIEGOS POR NOSOTROS?
La famosa escena de la película La vida de Brian, en la que varios miembros del ficticio Frente Popular de Judea empiezan a despotricar contra los romanos y acaban concluyendo que su vida es mucho mejor gracias a ellos, sirve de partida para las reflexiones del programa de RNE LA NOCHE EN VELA, sobre la importancia de la herencia cultural y de las lenguas clásicas.
lunes, 1 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
FELICIDADES A UN GRAN TRABAJO
IMAGEN: CHIRON
Se cumplen sólo seis años de la web colaborativa Chiron, junto con Cultura Clásica, ese espacio en el que participan tantos profesores y alumnos de Clásicas de nuestro país: ¿qué otros ámbitos de la enseñanza pueden estar a su altura?, ¿en qué asignaturas se ha renovado, indagado y divulgado de forma tan eficaz y entusiasta?, pero ¡si hasta hay métodos más efectivos para hablar Latín que Inglés!
Tiene gracia que digan que las Humanidades no tienen "salidas", pero pocas personas conozco tan versátiles como quienes han estudiado Clásicas. Son capaces de adaptarse con facilidad, puesto que sus conocimientos son globales: al contrario que otros científicos, no se pierden en los "árboles" y siempre mantienen en el horizonte el "bosque" de lo actual y lo práctico. En Educación los profesores de Griego y Latín suelen ser de los que mejor manejan las tan loadas T.I.C. y no es extraño encontrarlos como asesores de Informática en los Centros de Formación del Profesorado. Como muestra de que no tiene nada que ver lo que piensa la gente de la calle y lo que saben los expertos, recomiendo este reciente debate tan revelador:

VER VÍDEO
Con frecuencia se sobrevalora la decisión sobre qué estudiar y qué salidas tendrá. Siempre aconsejo seguir tres pautas: ser fiel a lo que realmente nos guste, trabajar como locos en ese campo y no hacer caso del "qué dice la gente". Sobre esta última cuestión os dejo un ejemplo extremo de que "la gente" muchas veces no es un buen criterio de elección: fijaos en este experimento con el celebérrimo violinista Ara Malikain:
miércoles, 18 de mayo de 2011
IMPORTANCIA DE LOS ESTUDIOS DE HUMANIDADES
IMAGEN: CAPITANPATATANo hace falta repetir que estamos en crisis, pero ¿y cuándo no lo hemos estado? Si atendemos a su etimología (del griego, claro) realmente la crisis es el momento de tomar decisiones, de cambiar, de mejorar incluso. No se trata necesariamente de un término negativo. Pero no es ése el caso actual: no vamos a mejorar, más bien nos precipitamos por una cuesta abajo que ya venía fraguándose desde décadas atrás. Se han ido disponiendo las circunstancias propicias para que, llegado el momento, ahora, alguien incline nuestro suelo y seamos todos arrastrados al fondo sin remedio. Había algunas señales que lo revelaban, pero ahora es tan pronunciado que nos hallamos ya en una caída vertiginosa, tanto que algunos se preguntan, estupefactos, qué está pasando y la mayoría ni lo ha advertido, ¿creerán que se trata sólo de una atracción más de este gigantesco parque temático creado ad hoc para que vivamos sin preocupaciones y sin cuestionarnos nada, para que sigamos empeñados en lo accesorio y descuidando lo fundamental, mientras otros deciden por nosotros nuestra vida?
Una de esas señales es el escandaloso deterioro de la educación. Resulta extraño que la solución al fracaso escolar, a que haya demasiados suspensos, sea ¡eliminar el suspenso! Si no fuera trágico resultaría cómico que últimamente se prefiera tener un título a tener conocimientos, que tengan más éxito los centros, preferentemente concertados, en los que se hinchan fraudulentamente las notas (sólo por pagar una jugosa matrícula) y no los que ofrecen calidad y exigencia, a menudo, centros públicos. ¿Estaría en su juicio quien prefiriera cobrar por su trabajo billetes del Monopoly, argumentando que son más fáciles de ganar, en lugar de dinero auténtico? ¿Cuánto tardaría en morir de hambre quien llevara esto a la práctica? Lo terrible es que demasiados descubren muy tarde las consecuencias de las carencias formativas. Cuando un joven llegue a sus 25 ó 30 años y se dé cuenta de que ningún título de los que le han regalado sirve para nada, que adaptarse a las exigencias del mercado laboral y ser emprendedor es la trampa de las empresas para subcontratar falsos autónomos, ya será tarde: habrá perdido su capacidad de aprendizaje. Si hasta mediados del XX se estudiaba latín y griego desde los 12 años, a finales de ese siglo se hacía a los 15 años y actualmente no se exige ni latín a los estudiantes de filologías, no se trata de un cambio inocente o casual, los alumnos no son menos capaces ahora: es que no interesa tener una población instruida e inteligente, consciente y responsable de sus capacidades y derechos, exigente. La universalización de la educación no es tal, porque siguen siendo unos pocos privilegiados los que realmente tienen acceso a ella. Y ni los propios profesores se dan cuenta de lo que está pasando, sino que repiten a coro con los responsables de la educación que las "letras" no valen para nada y las "matemáticas" para todo, que las actividades extraescolares son prioritarias, que hay que hacer asignaturas divertidas, que hay que usar a toda costa nuevas tecnologías e inglés o chino..., y cada poco tiempo se cambia sin motivo ni recursos económicos todo el sistema: ya son demasiadas las promociones que han sufrido estos experimentos.
Es realmente fundamental que todos los alumnos estudien Humanidades, y muchas, porque sin ellas se destruye nuestra civilización ¡sólo! y las generaciones venideras tendrán la ingrata tarea de recuperarlas y reprocharnos nuestra desidia.
Recomiendo leer ahora el artículo
Y una lectura estupenda para este verano es
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